miércoles, marzo 25, 2009

Después de todo
Después de todo -pero después de todo-
sólo se trata de acostarse juntos,
se trata de la carne, de los cuerpos desnudos,
lámpara de la muerte en el mundo.
Gloria degollada, sobreviviente
del tiempo sordomudo,
mezquina paga de los que mueren juntos.
A la miseria del placer, eternidad,
condenaste la búsqueda, al injusto
fracaso encadenaste sed,
clavaste el corazón a un muro.
Se trata de mi cuerpo al que bendigo,
contra el que lucho,
el que ha de darme todo
en un silencio robusto
y el que se muere y mata a menudo.
Soledad, márcame con tu pie desnudo,
aprieta mi corazón como las uvas
y lléname la boca con su licor maduro.
Jaime Sabines.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

BOCA DEL LLANTO, me llaman
tus pupilas negras,
me reclaman. Tus labios
sin ti me besan.
¡Cómo has podido tener
la misma mirada negra
con esos ojos que ahora llevas!

Sonreíste. ¡Qué silencio,
qué falta de fiesta!
¡Cómo me puse a buscarte
en tu sonrisa, cabeza
de tierra,
labios de tristeza!

No lloras, no llorarías
aunque quisieras;
tienes el rostro apagado
de las ciegas.

Puedes reír. Yo te dejo
reír, aunque no puedas.



Jaime Sabines

Ophir Alviárez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ophir Alviárez dijo...

ESPERO CURARME DE TI en unos días. debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras de amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?, "se hizo de noche"...Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde" y tú sabías que te decía "te quiero")

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar en un panteón.



Jaime Sabines


Ps: A fin de cuentas, como diría nuestra amiga la Sontag, "la sabiduría no es sino una manera de entrar en contacto con la locura propia..."

Vivos? Ojalá!



Ophir

Ophir Alviárez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ophir Alviárez dijo...

Ops! Era profundo lo que borraste...

Anyway,

OA

Anónimo dijo...

I miss u! Coño, I miss u!!

Yo

Anónimo dijo...

........!

Again
Yo

nano dijo...

.:.

la verdad es que si, aunque sea triste (o verdadero) "sólo se trata de acostarse juntos"... ¿adónde queda el amor?

.:.

Cedhot Arias dijo...

Sabines... sabines... sabine... sab...

Terrible.
Fantástico.
Poético.
Crudo.
Poderoso.

S...

Karla Pravia Álvarez dijo...

uuuuuy pero el post junto con las respuesta es una maravilla =)

Saludos de guerrera!

Anónimo dijo...

“ NO TE DEJES ENGAÑAR “

Extraños andares tenemos cuando la conciencia dormida no despierta tampoco ese día.
Cuando los recovecos se tornan umbrales de cuevas profundas,
dejando de lado las intenciones fecundas que la brisa del silencio relata desde su lecho.
De repente la decoración babilónica desaparece
y se mece oscura y casi inexistente.
Ahí perdemos la alegoría del presente y en vez de transmutar,
nos dejamos llevar por el sendero del deambular, acudiendo pensamientos que producen insomnio,
calmando todo brío
y secundando cualquier papel menos el propio camino.
Así, curioso destino acecha.
Nuevos tumultos de no importa qué versión
acuden sin ser melodía de la propia canción...

Farragosos instantes vierten composturas conocidas
y poco queridas;
convirtiendo la magia en maldición,
dejando al penetrante frío que aumente la desazón
Que en esos momentos dicta la mente y la razón.

Pocas lecturas son reales en esos tiempos precisos,Y el escaleno de su triángulo la llevo juego de tres y luego se convierto en
Un hexágono donde varios se unieron sólo con un vértice
Donde tú sólo eras un lado más
Déjate llevar por tu geometría analítica y no te dejes engañar
Porque sólo en el reverso de su mundo ella sabe lo que ha de buscar.

Angel Rivero dijo...

Anónimo 6:27 AM,
Se acepta el anónimo aun sin importar la sal y el vinagre, más no el plagio… se estila dejar el crédito de lo que no es nuestro, a mí entender lo que colgaste es de: EMIG
http://serybuscar.blogspot.com/2008/10/no-te-dejes-engaar-por-la-gota-fra.html
No, no hubo, ni hay engaño porque fue verdad, y si de geometría analítica se trata parafraseemos a su padre, (Descartes) no podemos concebir la idea del triángulo sin que en su esencia se encuentre implícito que la suma de sus ángulos es igual a dos rectos, (180º) ni la de la esfera sin que todas sus partes disten igualmente de su centro, ni tampoco la idea del monte sin la idea de valle, ni la de ella sin él. En la idea objetiva de que en cada cosa está contenida la existencia, porque no podemos concebir nada sino bajo la forma de una cosa que existe, ella una recta ordenada Y, yo una abcisa X, ella horizontal y yo perpendicular positivo a ella, 90º fue el ángulo, existimos, lo gozamos, no hubo engaño.
AR

Ophir Alviárez dijo...

Wow! Tu anónimo es mordaz y esas rimas asonantes del final muy muy patéticas.

Es el problema de internet, todo el mundo cree que lee pero pocos lo hacen y qué pena.



OA

Anónimo dijo...

CUANDO LA MENTIRA NOS HACE FELIZ

Creo poder pero no quiero
Quiero creer en la verdad pero no puedo
Quiero sentirme feliz y la treta de la mentira resulta más fácil

Una abscisa X trazada sobre los puntos que llegan al infinito
Buscando la felicidad se cruza con una coordenada Y punteada
Con espacios vacíos como su propia existencia
Donde la contienda formó un vértice sobre un vano
Obteniendo un ángulo obtuso
Y es ahora que me doy cuenta
Que muchos formamos los puntos

Anónimo dijo...
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Ophir Alviárez dijo...

Si hubiera de morir.

Si hubiera de morir dentro de unos instantes, escribiría estas sabias palabras: árbol del pan y de la miel, ruibarbo, cocacola, zonite, cruz gamada. Y me echaría a llorar.

Uno puede llorar hasta con la palabra «excusado» si tiene ganas de llorar.

Y esto es lo que hoy me pasa. Estoy dispuesto a perder hasta las uñas, a sacarme los ojos y exprimirlos como limones sobre la taza de café. («Te convido a una taza de café con cascaritas de ojo, corazón mío»).

Antes de que caiga sobre mi lengua el hielo del silencio, antes de que se raje mi garganta y mi corazón se desplome como una bolsa de cuero, quiero decirte, vida mía, lo agradecido que estoy, por este hígado estupendo que me dejó comer todas tus rosas, el día que entré a tu jardín oculto sin que nadie me viera.

Lo recuerdo. Me llené el corazón de diamantes —que son estrellas caídas y envejecidas en el polvo de la tierra— y lo anduve sonando como una sonaja mientras reía. No tengo otro rencor que el que tengo, y eso porque pude nacer antes y no lo hiciste.

No pongas el amor en mis manos como un pájaro muerto.


Jaime Sabines

Ophir Alviárez dijo...

....!!

OA