sábado, julio 31, 2010

Voy dejando acosos
e intento no seguir rastros,
pasar las paginas,
pero estas
semejan lapidas de mármol,
después del esfuerzo de moverlas
van apareciendo cuerpos
y no precisamente muertos,
más bien llenos de poesía,
sonrisas y meandros
de los que van surgiendo
mapas nuevos.
Lo sé,
no se pueden obtener acuerdos
cuando has robado,
aunque sean sonrisas clickeadas,
bien lo cree la leyenda
que en esas imágenes
se sustrae el alma del navajo.
Mientras
y hasta que salga la luna,
cómo aquellas tortas de casabe
que acompañaban mi hambre
para saciarla en casa,
voy controlando el lobo depredador
que llevo dentro.


Ángel Rivero

Julio 31, 2010

domingo, mayo 23, 2010

AL OTRO LADO DE LA MEMORIA

AL OTRO LADO DE LA MEMORIA

A 24 metros de París viven
solamente los condenados ahora.
Ellos se pegan contra el cielo
-ven al otro lado de la memoria
el paraíso de las altas maldiciones de antaño
-el amor vuelto de espaldas
con las solemnidad de un trueno
para celebrar las deliberaciones
grotescas de su múltiple sombra.

A 24 metros de París desde entonces
ahora y desde lejos siempre.
Porque del lado adentro de la ventana
el cielo arde como un buitre reducido
a sus dimensiones naturales
para hacerle sitio al árbol
y a la fiera del árbol que devora a sus hijos
-algo menos convincente al fin
que la mínima cobardía
de encubrir la aparición de la muerte.

Al otro lado de la memoria
los condenados organizan sus fiestas.
Descubren con lucidez una estatua
para colgar sus hombros semialados.
Cuelgan sus ramas en las asas
intestinales de las bestias del brindis.
-Olvidan a los centinelas
que abandonan sus puestos
para revolcarse las vituallas
con las muchachas expedidas en grandes ramos.

A 24 metros de París
el otro lado de la memoria arde
-apresura las cosechas del fuego
sobre las ofrendas maderables del paraíso.
-Empina con rapidez el cielo
hasta el borde de sus propias manos.
Algo está perdido desde ahora a lo lejos.
Los borrachos deshonran sin quererlo
la honorabilidad de las máscaras.

Del lado adentro de la ventana
tú deshojas las apariencias del cuerpo.
Arrojas con un gesto por el balcón tu sombra
para apartar la furia de las lámparas
siempre más tristes que tu rostro
-siempre más tristes que los viajes
al reino de los cazadores de fábulas.

A 24 metros de París la estatua
como por los ojos. Respira por el orden
subterráneo de los cementerios.
Se pierde en los siglos de siglos. Amén.
La estatua vuela por el lado derecho
de su miseria amorosa mientras
los guerreros impregnan con el olor del ajo
el ámbito de una canción
muy antigua cuyo nombre olvidaron.

La pata de la tempestad golpea
a la puerta que se abre hacia un siglo
donde los asnos decapitados vuelven
a regar con sangre la ambigüedad del bosque.
Un condenado basta para que se ordenen
los enunciados del amor y de las víctimas.
Una caricia basta para que se proclame el reino
de los dioses de dos caras que tiemblan.

Del lado adentro de tus ojos
algo está perdido para siempre a lo lejos.
Los vagabundos mean de memoria las flores
que tapizan la claridad bien alta
de sus itinerarios entre enfermos piadosos.
Una campana pare a un perro
de dos hojas por su brillo distintas:
Una para celebrar el combate
de sus pasiones contradictorias.
Otra para el hambre y el crimen.

Las patas de los asnos entierran
la tempestad en las puertas.
Corren por el espejo y elevan
su relámpago de acampar con las víctimas
a 24 metros de París
-al otro lado de la memoria perdida
como una ventana que se ahoga
en el incendio repentino del cielo.


Y el reino? -son dos hojas al viento
-dos simples rostros para amar como un perro.

HESNOR RIVERA
De: Superficie del Enigma

lunes, mayo 17, 2010

ISLA

ISLA.
Sigue en las mismas playas de donde vino.
Vive en una ciudad de madera que levanta su olor acre
como un puñal.
Es allí donde habita, afantasmado, virtual, amante. Donde
habla solo una lengua extraña. Donde está más cerca de
su cuerpo.
Todavía se asoma por una ventana a ver la tarde primitiva.
Se mueve frente a una vegetación espectral. Lleva el tesoro
de Raleigh, un rostro de mujer y cierta fragancia bárbara de
sol que duerme entre hojas.

Rafael Cadenas.

Island.
He´s still on the same beaches he came from.
He lives in a wooden city that raises its bitter smell like a
dagger.
It´s there he lives, ghostlike, virtual, a lover. Where he talks
to himself in a strange language. Where he´s closer to his
body.
He still looks out of a window to see the primitive evening.
He moves in from of phantom vegetation. He carries Raleigh´s
treasure, a woman´s face and some barbaric fragance
of the sun that sleeps among the leaves.
Rafael Cadenas
Translated by
Rowena Hill

domingo, mayo 02, 2010

UVERITO

En el crepúsculo del poder
va caminando
Y en la lejanía cercana
un bosque caribe se está quemando.

Sabana inmensa
verdecita
antes que las proclamas
justas
nos dieran la opción del luto.

Uverito, una línea, sus soportes
y cuatrocientos cincuenta y siete
sueños disueltos
un chubasco, mil charquitos
y el astro rey en reflejo
va dando tono a unos quinqués
que me gustaron sin tocarle.

Un puerto sin barcos
al norte del río padre
Retoños que se hicieron árboles
esperando ser papel para viajar un día
en una historia que no quiso ser escrita.

Fueron muchas las lunas
fue mucho antes
de algún agosto interminable
quizás fue leyenda
o un recuerdo
que nació enfermo de desaires,
o tal vez son tres almendras
la medida perfecta
cuando sólo se abrevian cantidades.

.

Ángel Rivero
Abril 30, 2010

sábado, abril 24, 2010

Sé de los puentes que no llegan a tus ojos
Y las palabras que nunca aprendiste a decir

Te acompaño en las tristezas
E intento levantar un campamento donde puedas vivir

Tus palabras me arrullan

¿Cómo pretendes que el mundo sea mío
cuando en realidad te pertenece?

Lo bello de ti
Lo desconoces por voluntad propia

Imagino cómo sería mi vida si te quedaras a mi lado

Tengo mis sospechas

El amor siempre se cristaliza
Para después romperse.

María Gabriela Rosas
De: Agosto Interminable

domingo, abril 11, 2010

ENTRE AMIGOS


En el silencio que se hace
de pronto
cuando conversamos,
a veces pasa un ángel,
a veces pasa un dios
y a veces pasa
el tirano
el dueño de la casa,
el señor de adentro.
No deja de acechar
nuestra morada.
Un día se apoderará de la puerta
y será el unico visitante.

No permitirá entrar ni salir.

Se instalará con las llaves
donde no lo podamos ver.-


Rafael Cadenas

BETWEEN FRIENDS
In the silence that falls
suddenly
when we´re talking
sometimes an angel passes,
sometimes a god passes
and sometimes
it´s a tyrant,
the owner of the house,
the lord within.

He never stops prowling
round our home.

One day
he´ll take over the door
and he´ll be the only visitor.

He won´t let anyone in or out.

He´ll settle down with the keys
where we can´t see him.-

Rafael Cadenas
Translated by Rowena Hill

lunes, enero 25, 2010

ANOCHE 24-01-2010 EN EL UNIVERSITARIO..!
Si alguna duda quedaba de que en Venezuela hoy se restringe la Libertad de Expresión, fue disipada ayer tras la transmisión del tercer partido de la final de la serie nacional de beisbol jugada entre Caracas-Magallanes.

Para quienes pasan por este blog que no están familiarizados con el beisbol venezolano aclaremos que Los Leones del Caracas y Los Navegantes del Magallanes son los equipos con mayor fanaticada en la pelota nacional, su legendaria rivalidad es comparable con la de Los Yanquis y los Medias Rojas, el River Plate y el Boca Junior, El Barca y el Real Madrid... en Venezuela un partido regular de Caracas-Magallanes es un evento sólo superado por una final Caracas-Magallanes, fenómeno que se ha dado 3 veces en los 53 años que tiene de fundada la Liga Profesional de Beisbol de Venezuela.

Este tercer partido de la serie final de lo que el lugar común llama: "los eternos rivales", tenía un ingrediente dramático adicional: estudiantes universitarios desde el primer juego colearon en el estadio pancartas con el lema "tas Ponchado"y otras alusiones contra Hugo Chávez, convirtiendo los partidos de pelota en mítines en los que el estadio se viene abajo con consignas antigubernamentales.

En el juego de ayer, los ánimos se esperaban caldeados tras el cese, la medianoche anterior, de la transmisión en las cableras de RCTV Internacional ante la negativa del canal a encadenarse a los discursos presidenciales. Por supuesto que los muchachos no dejarían pasar la oportunidad de darle su espaldarazo al canal desconectado. El estadio se llenó de Guardias Nacionales y Policías Metropolitanos con la misión de impedirlo.

Lo que pasó en el Universitario sólo pudimos enterarnos por twitter, por comentarios de amigos que estuvieron en el juego, o por videos posteriores que fueron montados en You Tube, a pesar de que el partido fue transmitido por Venevisión y Meridiano. Ninguno de los locutores en la TV se atrevió a asumir el grito de protesta en las gradas, a pesar de que los "Chávez tas ponchado", los "¡RCTV!" y los "Este gobierno va a caer" de casi 20 mil espectadores no pudieron ser silenciados por los trucos de edición de sonido que Venevisión aplicó dignos de un premio Oscar de la Academia para efectos especiales.

El canal de los dueños de los Leones del Caracas, no sólo se las arregló para evitar en lo posible que se oyera el grito de descontento, también se las arregló para transmitir el juego en close up y planos medios, sin tomas abiertas al público y al despliegue solidario con el canal que fue hasta hace tres años, cuando el gobierno le quitó la concesión a su señal abierta, la única competencia de Venevisión en el negocio de las teleculebras nacionales.

Para Venevisión en el estadio Universitario sólo pasaba la batalla Leones-Navegantes. La batalla en las gradas por el descontento ante un gobierno cada vez más represivo, no fue televisada.

Un poco más valientes fueron en Meridiano TV, canal deportivo por cable, pero tras el cierre de RCTV por negarse a plegar a los caprichos del régimen, optaron por ser lo más discretos posible. Dejaron que lo mostrado en las cámaras hablara solo, al principio timidamente, y después con más confianza, realizaron planos generales del descontento político del que hacia alarde el público. En Meridiano, a diferencia de Venevisión, no silenciaron los gritos de protesta en el estadio Universitario.

Como suele suceder en las dictaduras, los locutores de Meridiano se las arreglaron para decir sin decir lo que estaba pasando en las gradas: "¡El ambiente está teeeenso!", clamaba Beto Perdomo, en ningún momento se hizo mención directa a la protesta por el cierre de RCTV ni al ponche de la fanaticada al líder de la gesta bolivariana. Tampoco se hizo mención cuando el ambiente se puso teeensooo de verdad, y no por la arremetida felina, sino por la arremetida policial contra los estudiantes del "Tas Ponchao", a quienes trataron de sacar a pescozones de las gradas, pero fueron defendidos por el resto del público y la represión no llegó a mayores.

De esto nos enteramos los televidentes gracias a twitter, o al testimonio de amigos que estaban en el Universitario. De las trifulcas políticas no se hizo mención televisiva como seguro se habría hecho si el pleito hubiese sido entre fanáticos que se tiraran entre sí vasos de cerveza.

Miedo, autocensura, discreción, medios de comunicación haciendose los locos ante lo obvio, ante un público que le grita a su presidente: "¡Tas Ponchao!" es clara señal de que esta dictablanda ya está girando al camino de una dictadura. Y que hay un pueblo que no se la cala.
Publicado por:
Adriana Villanueva.

http://evitandointensidades.blogspot.com/

miércoles, enero 06, 2010

DIALUNA


Un ancla roja en la vera, azulitos, turquesa y volantines que bailotean en los corales disueltos, es dialuna en el oriente franco de ese pedacito de tierra que gracias a Dios un día nos arrebataron, cavernitas de fabulas bárbaras, testigo de nuevos mástiles que extraen energía clara, la riqueza siempre estuvo ahí, acariciándoles la cara.
Alisios en Coriolis ya no empujan velas con ojos tuertos a esos lares no tan nuevos, los ciegos se hicieron reyes y no miran los piratas antillanos que invaden el faro y van dejando otra ancla roja en la orilla del cerro Santa Ana, corre la desesperanza, los poetas le van cantando al sexo, no hay sangre en la barricada, la esperanza verde se hizo cuenta corriente y a los trescientos de Termópilas nos va creciendo la cola en la basura de la calle Uruguay.
Ángel Rivero
Enero 04, 2010

lunes, julio 20, 2009

De Profundis

He recorrido el palacio mágico del sueño.
Me he fatigado en vano por descubrir
el vestigio de una mujer ausente de este mundo.
Yo deseaba restablecerla en mi pensamiento.
Conservo mis afectos de adolescente sufrido y cabizbajo.
Su belleza adornaba una calle de ruinas.
Yo me insinuaba hasta su ventana en medio de la oscuridad crepuscular.
Me excedía en algunos años
y yo ocultaba de los maldicientes mi pasión delirante.
Dejó de presentarse en una noche de temores y congojas
y recordé infructuosamente las señas de su vivienda.
Un temporal corría la inmensidad.
Yo seguí a desahogar la melancolía indeleble en una aventura,
donde mis compañeros se perdieron y murieron.
Yo amanecí en el recinto de una iglesia,
monumento erigido por una doncella de otros siglos.
El sacerdote encarecía las pruebas de su devoción
y anunciaba desde el púlpito amenazas invariables.
Celebró después el oficio de difuntos
y llenó mis oídos con el rumor de un salmo siniestro

José Antonio Ramos Sucre.

viernes, julio 17, 2009

CURIEPE

Tan tan quiti tan, resuenan tambores,
sudor sin camisas
es la adahora que se preconiza,
Tan tan tiqui taqui
fuera los látigos disfrazados de equidad
fuera los demonios, tan tan tiqui taqui
San Juan salió a peliá…
tan tan quiti tan, el guaricongo cabeza pelá
se los va a meniá…
despertó Curiepe tan tan quiti tan
sacudió mi estirpe
y el culo e´ puya…
tan tan tiqui taqui… no se calla más

Ángel Rivero
Julio 17, 2009

jueves, julio 16, 2009

No busca salvar el planeta, recoge latas para absorber las bruzas de caricias ajenas dejadas por los sedientos en los cacharros, incide… deslumbrada por el relámpago y siente en la brisa que va quedando del ímpetu de mi borrasca, rata de albañal que me enseña decoro, constante anónimo que ahora me acompañas, mi peor es nada, ¿te detendrá un bloqueo… donde andas?

Ángel Rivero
Julio 16, 2009

martes, julio 14, 2009

Se evade o lo intenta con recursos de adolescencia con excusa –de es necesario– para salvar lo que queda, aspira, absorbe y sonríe al espejo del hotelucho de treinta y ocho dólares con cincuenta, no hay edad, siente igual, no resulta eso de olvidar y las ecuaciones no dan, intenta ir a la zaga en trampa cerebral para recordar cuando aun no existía y descubre el erial, la sombría ausencia de lo que no conoce, de la soledad… de la que hablaba ella, de la alienación de sentirse lucero y no brillar, de creer sonreír porque se muestran las muelas o de ser feliz porque hueles a Cartier o Ralf Laurent.
Flota, la cabeza es globo de decadencia y el procedimiento de separar capas no lo alienta, lo ha imaginado todo y sabe que no hay otro ciego que pueda leer Braille en las pecas, que aun si así lo hace no descubrirá el código que las acelera y la hace magenta, helio que se eleva… sonríe su frenética elocuencia, sonríe al espejo y se auto engaña con imágenes, con noticias viejas de trescientos y tantos años, de heroísmos y violencias de lacayos, damiselas, romances y promesas, cerrando así el circulo extremo de su creencia… de su lengua seca que toca el extremo de otra vez ella, o quizás sólo es el azogue imperfecto o el estimulo contaminado que convierte la sonrisa en mueca, ojala.

Ángel Rivero
Julio 14, 2009

lunes, julio 13, 2009

Evasión de antaño e imágenes recientes
un cosito y sus interiores rotos
y la fraternidad de un amigo de burdel.
Una danza onírica que toca el hombro para la vuelta
fetiches churcos que aligeran paisajes extraños,
fosas oreadas que los ahuyentan.
Peltre astillado,
colinas nuestras cómo el café negro que no toma ella
diamantes baratos para surcos de acetato,
tilin tilin de lata que no molesta
cuentos de dormir y calor de madriguera.

Ángel Rivero
Julio 13, 2009

lunes, julio 06, 2009

LA COSA ESTÁ FEA EN HONDURAS...

Ella dice la cosa esta fea en Honduras, ya hay dos muertos en las manifestaciones por el golpe a Zelaya, mientras llega un mensaje de texto a mi celular: se necesitan bolas de militares hondureños para trasplantarlas a militares venezolanos y en mi buzón, a donde lo llevo mi censura, un anónimo insistente jura entre sus estupideces que lobby es sinónimo de hotel y ahí lo que se hace es tirar, descifro bloqueos y un perfil lindo dice: Brasil 3 a 2 yes...! e intuyo a la princesa que celebra la derrota del dragón imperial que la encerró en la torre de cristal y la hace sonreír en el cañón colorado, miro el estacionamiento, un carro, dos, tres y en sus vidrios los típicos graffiti con “griffin” blanco: Honduras resiste, No al golpe en Honduras y me digo coño..! ¿nadie sabe cuantos asesinatos hubo este fin de semana solo en Caracas..? y ni siquiera voy a justificar que una vida siempre es una vida... juntemos los muertos del toma y dame entre Palestinos y Judíos, los bombazos de los Iraquíes contra los marines y sus respuesta, las escaramuzas de las FARC con el ejercito Colombiano, sumemos todos los cadáveres y aun así nuestro río de sangre es mayor, un Caroní oscuro rojizo de esperanzas lanzadas al carajo, más de cien mil asesinados en diez años para los que solo pueden ver el horror en cifras, ciento treinta (130) homicidios por cada cien mil habitantes para los que le gustan los porcentajes, más de trece mil homicidios (13.000) el año pasado para los que le gustan las tendencias, doscientos (200) kilómetros de urnas para los que le gustan las comparaciones… y todo esto sin contar los cientos de miles de venezolanos que mueren violentamente por el mal estado de las carreteras, faltas de barandas en puentes, señalizaciones y limites de velocidad. Perdón, yo si voy a entrar en la teoría de HANS CHRISTOPH BUCH: (…) Lo que más me asombró fue el hecho de que las víctimas de crisis y/o guerras no querían saber nada del sufrimiento de otras personas en distintos lugares del mundo (…) Al contrario, mientras más me aproximaba a un territorio en guerra, menor era la capacidad de la población de admitir la miseria ajena, pues los sobrevivientes —víctimas, ejecutores y espectadores— estaban totalmente absorbidos (y frecuentemente sobrepasados) por la asimilación de su propio sufrimiento. no me importa si el puto Zelaya aterriza o lo derriban, no me importan los dos muertos hondureños de las manifestaciones, para mi solo es un hijo e´ puta que tiene seis mujeres y otro hijo e´ puta le quito una, estoy horrorizado con el cerco de muertos VENEZOLANOS, me niego a acostumbrarme, para aventuras peligrosas prefiero el montañismo, el parapente, no el viaje en metro de la casa a la oficina, me niego al menosmal sólo lo robaron y con una 9mm apuntando su cabeza, me niego a esa opción de muerte.

Ángel Rivero
Julio 06, 2009

domingo, julio 05, 2009

Vuelvo al lobby,
decenas de banderas me hablan
en lengua muerta, izo la mía
mi localizador indica que no existo
o es aguafiestas que hace relativo y frágil ese mundo lúdico libre de fines.
Una caída de agua aquí
o una hermosa erosión allá
son esos instantes que irradian
discontinuidad
y nos liberan de la trampa, de la anécdota.

Ángel Rivero
Julio 05, 2009

lunes, junio 29, 2009

POLÍTICA O FALSA CONCIENCIA.

POLÍTICA O FALSA CONCIENCIA.

En un comentario colgado se me acuso de subjetivo, y sí… es mi específica interpretación basada en la experiencia en el tema o el ángulo de visión que me apropie, esa es mi verdad subjetiva, que por tal no deja de ser verdad, es mi “reacción” contra la objetividad, “la negación de lo pensado en beneficio del saber” o lo que Hegel llamo la “libertad abstracta”. Abordaba el tema de la política como ciencia (¿) separada de la praxis, o la no puesta en practica del conocimiento probablemente ideológico en este asunto, o el peor o más inmoral de los casos, cuando se esgrime esa ideología a manera de espejismo para engañar concientemente en la búsqueda de poder o enriquecimiento personal, se pueden hacer analogías o comparaciones de esta característica política con posiciones de la intelectualidad, de la literatura y el arte, entendiendo el arte y la literatura cómo la estética operativa, desde la teoría Kantiana de que la belleza es el símbolo de la moralidad y su característica es estar determinada por si mismo, por los sentidos y a estos no es posible aplicar el termino de libertad, pero si el de la capacidad sensible y de racionalidad, vértice donde confluyen estética e ideal, derivado en conocimiento o bien llamado por Hegel “presupuesto existencial” donde ya no se trata del pensar, sino de la manera.
Y volviendo al tema político desde mi subjetividad argumentada, pero desde un ángulo antropológico paseándonos por la subjetividad practica de Epicúreo el de “la filosofía como sabiduría existencial y no como sistema”, o de la Feurbachiana donde es fútil todo pensamiento desvinculado de su situación histórica, ya que ni la inteligencia privilegiada de Marx pudo articularlo con un significado diferente, así cómo aborda junto a Engels la idea de “falsa conciencia” sin hacer un análisis de “conciencia”, porque si existe una “falsa conciencia” debe haber una “conciencia cierta” y eso implica la idea de la mera “conciencia”, Marx expone cómo contraría a la “falsa conciencia” el conocimiento de la clase obrera, de su rol de clase revolucionaría capaz de modificar las relaciones de producción y la historia misma, todo este análisis es realizado en el “laboratorio” de una Inglaterra y una Alemania neoindustrial burguesa de condiciones especificas y trasladar este “procedimiento” a una sociedad completamente feudal cómo la rusa demostró que esa clase universal más allá de la teoría ideológica no existe y enuncio la conciliación entre lo racional y lo real que planteo Hegel, más allá de la experiencia rusa, todas los ensayos de aplicar la idea Marxista en una sociedad, independientemente de las revisiones Leninistas, Maoistas, Fidelistas o Bolivarianas, desembocan en colectivismo burocrático con invariable culto a la personalidad del líder generalmente bocón y picapleitos, restricción de libertades democráticas y apartheid de la disidencia.
Esa “conciencia cierta” contraria a la “falsa conciencia” Marxista, de conocimiento de su rol de clases, de los obreros venezolanos están muy lejos de tenerla, las condiciones climáticas parecidas entre Inglaterra, Alemania y la Rusia donde los cruentos inviernos dan una enseñanza congénita de trabajar para preveer, ahorrar comida, combustible, etc. a riesgo de perecer victima de los elementos y ese conocimiento antecede, prepara la idea básica de la organización social y aun así el burocratismo les birlo ese “rol histórico” y de las cenizas de ese colectivismo surgió un capitalismo bárbaro e inhumano que no respeta la dignidad individual, una especie de simbiosis entre lo más oscuro de dos sistemas antagónicos. Esa “conciencia cierta” popular y revolucionaría venezolana y caribeña es ligeramente percibida cómo fuerza pero de forma inversa y sabemos que al despejar una función a la inversa esa fuerza independiente se hará dependiente, fuerza dependiente o clientelar que no sabe de inviernos cruentos, que lleva grabado en los genes el provisionalismo de los conquistadores bandidos. Analicemos un ejemplo: la urbanización 23 de enero en Caracas, construida en las postrimerías de los años cincuenta por la dictadura perezjimenista, diseñada con el más alto concepto de urbanismo por el insigne venezolano Carlos Raúl Villanueva que entre otras obras diseño: el museo de bellas artes, la ciudad universitaria, UCV, su reloj insignia, el aula magna, el hotel jardín de Maracay, sede actual de la gobernación de Aragua entre otros, esa urbanización originalmente nombrada 2 de diciembre fue invadida a la caída del dictador y se logra entender esa fuerza popular y la conquista y se hace admirable la capacidad organizativa que logra este conjunto urbano denostado por ideologías trasnochadas que lo llevan a clientelar la fuerza, haciéndola dependiente, incapaces, amarrados a la promesa del politiquero de oficio que jura que esta vez si le arreglaran los ascensores que se murieron hace veinte años y que los hacen subir las escaleras de doce pisos cada día, o los bajantes de basura podridos hace treinta años y que los “hace” lanzar la basura por las ventanas de su propio apartamento, ¿que ideología renovada o no será capaz de organizar una clase “históricamente destinada” a la toma del poder sino es capaz de organizar la comunidad donde vive para pintar los hogares donde habitan y mantener aseados los edificios donde hacen su vida?
Ángel Rivero
Junio 29, 2009

jueves, junio 25, 2009

BIBLIOTECAS, DECRETOS Y PARADOJAS
Entre los primeros signos de la Hecatombe, aquellas bibliotecas perdidas. La de Jorge Mañach, hecha pulpa, según se dice, luego de que la turba asaltara la casa del profesor; la de Lydia Cabrera, cuya quinta también fue invadida en aquellos días; la de Labrador Ruiz, legendaria biblioteca de la que, según también se cuenta, tanto trabajo le costara desprenderse cuando partió al exilio y que se dispersó por las librerías de viejo de La Habana, en una de las cuales compré una hermosa edición del Elogio de la locura que aun conservo.
A esas bibliotecas burguesas, edificadas gracias al patrimonio y la dedicación personales, la Revolución opuso la masividad de una magna empresa editorial. Antes de 1959, apenas había editoriales en Cuba, aunque sí imprentas privadas y multitud de periódicos y revistas de gran calidad; no puede, entonces, ser más simbólico que justamente en los talleres de dos de los diarios recién nacionalizados en marzo del 60, Excelsior y El País, se hiciera aquella edición del Quijote que inauguró la Imprenta Nacional de Cuba con cifras impresionantes: cien mil ejemplares, en cuatro volúmenes a 25 centavos cada uno.

Contemporáneamente, el empeño de Lunes de Revolución por divulgar la cultura del siglo se correspondía con ese propósito de conformar una nueva biblioteca para un renovado público lector. A ese público creciente que deseaba elevar su nivel cultural y se manifestaba con desparpajo en las cartas a la redacción, el escritor cubano debía corresponder expresando artísticamente la dinámica realidad que el periódico reportaba en sus primeras planas. Su propia situación era consecuencia de los cambios revolucionarios: antes un paria, incapaz de vivir de su profesión, dependiente, en el mejor de los casos, de la cátedra y al periodismo; ahora tenía un trabajo del que vivir, un público al que dirigirse, editoriales donde publicar. Los escritos rescatados recientemente por La jiribilla ilustran el entusiasmo que esta nueva situación social despertó entre la mayoría de los escritores, pero la historia posterior que la revista cínicamente calla nos revela cuánto cambiaron los ánimos: años después de escribir aquella esperanzada carta a Castro, Piñera cayó en el ostracismo; su obra Dos viejos pánicos, duramente criticada por Leopoldo Ávila, no pudo representarse hasta mucho después de su muerte; dos de los participantes de la mesa redonda, Severo Sarduy y Nivaria Tejera, becados en Francia por el gobierno revolucionario, nunca regresaron y fueron por décadas excluidos de la cultura nacional; el tercero, Rodríguez Feo, que permaneció en Cuba, fue marginado en los setenta.

Editoriales y dictámenes, interés del estado y represión de su parte fue, pues, el contradictorio saldo de aquellos años convulsos que terminan con el Congreso de Educación y Cultura, un decenio justo después de las Palabras a los intelectuales. Entre la confesión de Padilla en la UNEAC y aquel discurso de Castro en la Biblioteca Nacional, el esplendor de la cultura cubana en los sesenta, que abarcó todas las manifestaciones artísticas y ha dejado no pocas obras relevantes, deriva en gran medida de la tensión entre la originalidad del impulso revolucionario y el imperativo neoclasicista de la cultura dirigida. En 1961, Castro dejaba claro que el límite de la libertad era la existencia misma de la Revolución, identificada a la Nación, y que la última palabra era, por tanto, la suya; esa preeminencia de las armas sobre las letras y las artes se consumaría, definitivamente, cuando uno del gremio fue obligado a hacer autocrítica y a acusar a sus amigos, para escarmiento de todos. Entre aquel par de célebres discursos, cuyo mensaje no está sólo en las palabras pronunciadas sino también en todos los detalles de las performances (el uniforme verde olivo del Comandante, su pistola sobre la mesa; la cara asustada de Padilla, las muecas de sorpresa y horror de los aludidos en su autocrítica), el Decenio de Oro parece transcurrir, vistas las cosas desde hoy, en una carrera contra el tiempo, como en aquella Unión Soviética de los años veinte tronchada por el estalinismo.

En 1971, ya mandaba Zdanov y Joyce no era sino decadencia burguesa; no quedaba margen para la literatura más que en la macabra hipérbole de ese discurso donde el poeta agradece a los agentes de la Seguridad por haberlo tratado tan bien. El campo de la legalidad revolucionaria, definido más bien negativamente en el discurso de Castro, se reducía, en la farsa de Padilla, hasta identificarse estrictamente con el discurso ideológico. No tocaba a los intelectuales ejercer crítica alguna, sino identificarse plenamente con el pueblo: eso declaraba el Congreso y eso declaraba el autocrítico. El nacionalismo colaboró con el dogma marxista en aquella expulsión de tantas y tantas cosas de la ciudad socialista: extranjerizante fue igual a diversionismo y a cosmopolitismo y a criticismo y a intelectualismo, mientras el recorte se producía, también, en otro nivel donde aquel anatema no podía caber, pues ¿cómo tachar de cosmopolitismo lo que se había considerado como lo propiamente nacional-popular, de intelectualismo aquellas descargas registradas en P.M.?
El dispositivo totalitario fue mordaza en los dos niveles de la esfera cultural: por un lado, reprimió a la alta cultura procedente de la tradición moderna, tachada de cosmopolita y antinacional; por el otro, al elemento popular, que en Cuba equivale en buena medida a lo afrocubano, como una barbarie que se resistía a los fines de la ilustración comunista, determinados por el doble objetivo de salir del subdesarrollo y prepararse para la defensa. Es justo en el año crucial de 1968, cuando el cierre por decreto de bares y cabarets acompaña a la movilización en las campañas agrícolas, que se intensifica la represión de los intelectuales negros que planteaban los problemas de la diferencia racial, y, más allá, de todos los que no se ajustaban al canon de Verde Olivo.
No es casual, tampoco, que sea ese el año de emergencia de la nueva trova, uno de los productos mejor elaborados de la paideia revolucionaria. Si la Revolución constituye un intento de desplazar, y hasta de eliminar, la frontera entre la cultura de élite y la cultura popular, al proponer a todos un modelo de estética, de etiqueta y de lenguaje común, la nueva trova, legitimada como su “banda sonora”, resulta un producto típicamente midcult, que vulgariza los procedimientos y tópicos de la poesía culta para un público más o menos ilustrado y militante. Reducto estilizado del kitsch comunista, la nueva trova se opone tanto al feeling como a la canción tradicional; en los tiempos en que Elena Burke recomienda “la doctrina martiana”, ya aquel esplendor de los cincuenta y los primeros sesenta es una Atlántida sumergida en un remoto pasado. La "inundación" -así llamó Piñera, entusiasta, al triunfo de 1959, sin sospechar que él mismo sería víctima de semejante cataclismo- era ya incontenible.
En 1960, Waldo Frank contraponía el frenesí de la Lupe, propio de la Cuba de ayer, decadente y neurótica, al baile de los trabajadores que en el recién creado círculo obrero Cubanacán bebían sin llegar a embriagarse, pues lo estaban ya del espíritu revolucionario. En una ocasión anterior, a propósito de P.M., señalé que las disposiciones de la Ofensiva Revolucionaria que en 1968 prepararon la movilización total de los años “del Esfuerzo Decisivo” y “de los Diez Millones” podrían verse como la más nítida expresión del propósito gubernamental de imponer radicalmente a lo largo de la Isla la modélica escena descrita por Waldo Frank. Ahora añado que una emblemática canción de la Lupe, “El diablo en el cuerpo”, representa muy bien aquello que la Nueva Cuba de milicias y trabajos voluntarios no podía tolerar; “esa fiebre que abrasa”, “consume”, “fatiga” y “emborracha” absorbe energías que deben invertirse exclusivamente en la defensa y el trabajo.

La dicotomía es clara: del lado revolucionario, labor y milicia; lo demás es amenaza. Unas críticas de Roberto Segre a las obras de Ricardo Porro, citadas recientemente por Ponte, son muy elocuentes a este respecto: “Si la sensualidad corresponde al mundo erótico que se genera en el ocio, en la vida contemplativa y coincide con el impulso irreflexivo, la irracionalidad, el espíritu representativo de la Revolución es totalmente diferente: el rigor impuesto por la lucha permanente contra el enemigo, el duro y tesonero trabajo necesario para salir del subdesarrollo, la educación científica necesaria para dominar los recursos disponibles en el mundo contemporáneo y proyectar así la sociedad hacia el futuro (...)”. Rigor, trabajo y educación científica se oponen, así, diametralmente a la relajación, al ocio y a la irracionalidad, y este culto revolucionario a la razón nos conduce a la última paradoja de la paideia marxista-leninista: el grosero intelectualismo que subyace a su programático antintelectualismo.
Mientras rechaza como artículo burgués la concepción del intelectual como "conciencia crítica" de la sociedad, y conjuga la homofobia y el antintelectualismo en la condena fascistoide del arte moderno, la doxa impone una concepción ingenuamente iluminista del arte y la literatura. En los ensayos y conferencias de José Antonio Portuondo y Mirta Aguirre se insiste en la idea de que el conocimiento del marxismo es condición sine qua non del escritor revolucionario, pues sin sus herramientas no se puede desentrañar las leyes del desarrollo histórico que el mismo está llamado a mostrar en su obra. El arte es, pues, concebido eminentemente como conocimiento didáctico; la metáfora, como suplemento de la referencia directa, y el lenguaje, como simple envoltura material del pensamiento. Hay, así, en la base del decreto del realismo socialista, un culto dogmático de la diosa Razón; el antintelectualismo de los nuevos comisarios y los viejos doctores es, paradójicamente, un intelectualismo.
Y será justamente en la adaptación "revolucionaria" de un género que en sus orígenes decimonónicos expresó el triunfo de la razón instrumental, donde semejante racionalismo se explayará de la manera más burda y lamentable. Con su realismo necesariamente académico y maniqueo, su ingenua concepción de la delincuencia como rémora del pasado precapitalista, y su deliberada confusión de la contrarrevolución y la criminalidad, la novela policial revolucionaria es otra especie antológica de nuestro kitsch comunista. Desde los estantes polvorientos de la biblioteca popular, esas risibles "novelas ejemplares" de los setenta siguen dando testimonio del grotesco mundo nuevo en cuyo nombre las bibliotecas de Mañach y de Lydia Cabrera fueron condenadas al trastero de la historia.

DUANEL DÍAZ INFANTE

http://www.elveraz.com/articulo762.htm

viernes, junio 12, 2009

CORAZÓN Y POLÍTICA


Los políticos y las políticas se apasionan
por un líder con todo el corazón.

Con sus aurículas y sus ventrículos,
válvulas tricúspide y mitral, aorta y cava,
pericardio, epicardio, miocardio, endocardio.
Con sus células musculares estriadas y lisas.
Sístoles y diástoles impulsando y expulsando,
de acuerdo al lente evangelizado en la óptica,
de la formación cromática,
del grupo etario al que pertenece.

Algunas veces, el tabique interauricular se obvia.
No se sabe si entra o sale el oxígeno catalizador.
Los límites entre la hoja parietal y la visceral
se desvanecen en algunos.
Las fibras colágenas se hacen elásticas o se fibrosan
ante los peligros y los acechos.
La zona subpericárdica con el tiempo se fibrosa,
de ahí las fibrilaciones en los puños y las caras.

La túnica íntima se pierde,
es inundada por el flujo verbal exacerbado.
Una pátina de plomo va plastificando
el endotelio de la compasión, impermeabilizándolo.

Entre tanto, el tejido neuronal
pareciera dormir un largo sueño.
La corteza cerebral parecieran adolecer de inactividad,
dejándole toda la carga al límbico.

María Luisa Lázzaro
www.marial-lazzaro.com

miércoles, junio 03, 2009

RETRATO CRÍTICO DE MARIO BENEDETTI

 

Decía que “Entre la literatura y la revolución, la prioridad es la revolución” y que “Matar es un agrio deber revolucionario”. Fue uno de los fundadores y principales dirigentes del Movimiento 26 de Marzo, fachada legal del MLN-T (Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros), organización terrorista que asoló el Uruguay en plena democracia desde el año 1963, con asesinatos, secuestros y robos multimillonarios. Estuvo entre los pocos intelectuales que defendieron a Fidel Castro cuando apresó al poeta Heberto Padilla y le restó importancia a los fusilamientos ordenados por el dictador cubano en 2003. Hablo, por supuesto, y aunque rompa muchos corazones ingenuos, de Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia, más conocido por su primer nombre y apellido. Caballero de sonrisa bonachona e ideas totalitarias, pero sobre todo un mal, muy mal poeta.“Benedetti es un escritor para consumo de la superficialidad y los aficionados a los lugares comunes”, ha dicho de manera tajante el colombiano Eduardo Escobar, un juicio que sólo puedo compartir y que de hecho comparten prestigiosos críticos y académicos del mundo entero.
Y es que si hubo grandes escritores latinoamericanos que defendieron posturas políticas igual de abyectas, como el argentino Julio Cortázar o el también uruguayo Juan Carlos Onetti, éstos fueron creadores de una obra literaria única e innovadora, que supera ampliamente los deslices cometidos en el campo ideológico.
No puede decirse lo mismo de Benedetti. Alberto Chimal lo encuentra “sospechoso de excesiva complacencia, de sentimentalismo, de simplismo. Y fue culpable con una frecuencia alarmante. Peor aún, su obra poética, que se fue recogiendo en ediciones sucesivas llamadas siempre Inventario, deja ver cada vez menos poesía a medida que pasan los años y cada vez más fórmulas, más lugares comunes, más prédicas a admiradores ya convencidos. El padre espiritual de sus poemas pudo haber sido, entre otros, Bertold Brecht, pero tiene entre sus hijos a Ricardo Arjona y otros todavía peores”. Aún más contundente es Alber Vázquez, quien califica a su poesía de “pedante, odiosa, pueril, cargante, malograda, cansina y aburrevacas”. El argentino dice que “Benedetti es un poeta de medio pelo al que una legión de indolentes con poca o nula experiencia lectora ha encumbrado más allá de todo lo razonable” y concluye definiéndolo como “Probablemente, el peor poeta del mundo”. Por su parte, el boliviano Pablo Javier Deheza retrata a Benedetti, de manera sintética y sabia, como "un poeta menor y un peor ideólogo". En un comentario burlón del libro de Benedetti Canciones del que no canta (que titula, justamente, pues menos mal que no canta) el español Javier Beades da en el clavo al explicar por qué el autor que nos ocupa capta tantos seguidores: “Hay una época en que (Benedetti) puede animar a escribir a un joven bachiller. Quizá una teoría que lo explica es la siguiente: como el proto-poeta adolescente suele aún tener muchos fallos técnicos, vacilaciones en sus temas y bandazos estilísticos, el poeta con estas características -que sin embargo es famoso- le hace sentirse acompañado y equiparado. Esta, esta poesía sí que la entiendo, podría ser el lema. Aunque por dentro, lo que resuena es pues si esto es poesía… ¡lo que yo hago también!”. Sin ánimo de agredir el sentido estético de los lectores, veamos sólo una pequeña muestra de “poesía benedettiana”: Los años pasan y pasan/La vida se pone vieja/tengo surcos en la frente/y una verruga en la oreja.No menos tajante es el igualmente ibérico José García Domínguez, quien desde las páginas de Libertad Digital define a Mario Benedetti como "el poeta más popular y también el menos importante del canon hispanoamericano contemporáneo. Siempre edulcorado con el almíbar empalagoso de la coartada política, agazapado siempre tras la beatitud inquisitorial del famoso compromiso". Continúa diciendo que "a Benedetti le aguarda el mismo destino literario que al célebre cadáver de Anatole France: llorado en el momento de su traspaso por un cortejo fúnebre kilométrico, al día siguiente ya nadie lo recordaba, salvo los surrealistas que se ensañarían con sus despojos en memorable panfleto". Y termina diciendo que con Benedetti "ha muerto el último velo lírico del estalinismo tropical. (...) Sobre todo y por encima de todo, fue un poeta prescindible. (...) Que el olvido le sea propicio". La carrera literaria de Mario Benedetti fue, durante años, una minuciosa colección de fracasos. En 1945 su primer libro, el poemario La víspera indeleble, no vendió ni un solo ejemplar. Tres años después, su segunda obra corrió la misma suerte. Benedetti pidió un préstamo tras otro para pagar las ediciones de su tercer, cuarto, quinto, sexto y séptimo libro entre 1949 y 1953, los mismos que fracasaron ostensiblemente. Recién en 1956, con Poemas de la oficina, consiguió vender la modesta suma de 500 ejemplares. Hasta que algo pasó en 1959. La revolución cubana. De esos primeros tiempos revolucionarios datan el volumen de cuentos Montevideanos, el mismo año de la entrada de Castro y Guevara en La Habana, así como la novela La tregua (1960). Pero lo cierto es que la revolución cubana proveyó algo más que simple inspiración. A partir del alineamiento público de Benedetti con la ortodoxia marxista-leninista y sobre todo desde 1967, cuando pasó a desempeñarse como funcionario del gobierno cubano dirigiendo el Centro de Investigaciones Literarias de Casa de las Américas, el aparato cultural-propagandístico de la isla lo catapultó a toda América Latina, retribuyendo su adhesión sin condiciones al nuevo sistema dictatorial. Fidel Castro necesitaba intelectuales que le lavaran la cara a su gobierno en medios internacionales y Benedetti fue uno de los que mejor cumplió esa labor. En 1968, por ejemplo, ante el alejamiento de la revolución del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, que optó por el camino del exilio, no dudó en descalificarlo diciendo que era un gusano y no precisamente de seda. Otro tanto hizo en 1971, cuando el régimen castrista encarceló al poeta Heberto Padilla acusándolo de contrarrevolucionario, para después obligarlo a firmar una carta de arrepentimiento. Un grupo de 61 intelectuales, entre los que se contaban Jean-Paul Sartre, Alberto Moravia, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, firmó una solicitada descreyendo de tal carta y denunciando a Castro por usar métodos de represión estalinistas. Benedetti, en cambio, publicó un artículo en defensa del régimen en el que afirmaba que entre la revolución y la literatura, había que escoger la primera.Por la misma época, Benedetti se dedicó a fustigar a la democracia uruguaya, abonando el terreno para quienes buscaban derribarla a tiros: los tupamaros. “Se fue generando un clima favorable a la guerrilla, y en esa tarea Benedetti tuvo una influencia importante”, explica el analista Hebert Gatto, estudioso de la ideología tupamara. Como parte de esa campaña, publicó en 1971 la novela El cumpleaños de Juan Ángel, un alegato en favor de la lucha armada. Pero el “compromiso” de Benedetti no se restringió a la propaganda, sino que en 1971 asumió un rol más activo desde la dirección del Movimiento 26 de Marzo, el brazo político de los tupamaros, ejerciendo tareas clandestinas que incluyeron la de alojar en su departamento a Raúl Sendic, cabecilla de la banda terrorista. A lo largo de sus años de actuación, los tupamaros demostraron una notable voracidad financiera. En sólo una semana atracaron 9 bancos, aunque el botín más sustancioso lo obtuvieron al robar dos casinos y la General Motors. No se sabe con exactitud cuántos miembros activos llegó a tener el MLN, pero las fuentes históricas manejan cifras que oscilan entre los 6.000 y 10.000 combatientes, que fueron derrotados por el Ejército en 1972, perdiendo lo que ellos llamaban la “guerra revolucionaria”. El proceso de quiebre institucional iniciado por los tupamaros una década atrás concluyó en 1973, aunque no de la forma esperada por ellos, con una revolución armada que culminara en el asalto al poder, ni con un golpe militar de izquierda, a la manera de Alvarado y Torres, como pretendía el Partido Comunista desde febrero de ese año. En vez de esto, el presidente Bordaberry disolvió el Parlamento e instauró un Consejo de Estado, cogobernando con las Fuerzas Armadas.Entonces fue el turno de Benedetti de partir al exilio. Entre 1976 y 1980 recaló en Cuba, pero luego prefirió, como muchos otros de sus camaradas, probar las mieles del capitalismo europeo.En 1984, como columnista de El País de Madrid, Benedetti polemizó en defensa del gobierno de Castro con los escritores españoles Juan Goytisolo y José Ángel Valente, que lo acusaron de mentir descaradamente. Otra polémica famosa fue la que sostuvo sobre el mismo tema con Mario Vargas Llosa, quien dijo que para Benedetti, que un gobierno exilie, encarcele o mate a sus adversarios es menos grave si lo hace en nombre del socialismo. En el 2003, un grupo numeroso de opositores a Castro fue condenado a penas de 25 años de cárcel y varias personas que habían intentado escapar de Cuba fueron ejecutadas. En ese momento, hasta un comunista de toda la vida como José Saramago sentó su protesta. Pero Benedetti se limitó a decir en una entrevista: Tampoco es cuestión de rasgarse las vestiduras por cinco ejecuciones (...) Por cinco que mataron en Cuba hay tanto escándalo.Mantuvo la postura intolerante hasta en sus últimos años. Cuenta su secretario personal, Ariel Silva, que “si una revista se imprimía en Miami, entonces no le daba la entrevista”. A un ex compañero de militancia que quiso hablar con él para explicarle por qué ya no adhería a la izquierda, se negó a recibirlo tildándolo de “traidor”. Y hasta llegó a decir que la historia política del Uruguay previa al gobierno del Frente Amplio era de “174 años de gobiernos de derecha”. Un completo disparate, en el país que conoció la legislación social de avanzada de José Batlle y Ordoñez, la “sustitución de importaciones” de Luis Batlle y la experiencia desarrollista del segundo gobierno blanco. Hoy en día, el partido que él fundara, el Movimiento 26 de Marzo, es miembro del Congreso Bolivariano de los Pueblos, organización digitada por Venezuela, estrechamente vinculada al Foro de Sao Paulo y al ALBA e integrada por el Movimiento Al Socialismo de Evo Morales, el MLN y todos los partidos comunistas latinoamericanos.Mario Benedetti, por su parte, recibió la última distinción de su vida de manos del cuasi dictador venezolano Hugo Chávez, quien le otorgó la Condecoración Francisco de Miranda.
Si ha leído hasta aquí, dudo que todavía le queden ganas de llorarlo.
Emilio Martínez Cardona
tomado de diario de américa

lunes, junio 01, 2009

LA FASCINACIÓN ESTÉTICA DEL HOMBRE NUEVO


Traje de campaña, camisa arremangada, boina roja, mirada rauda al reloj en un hora incierta, voz rendida, calma de quien tiene control de su oficio violento, un “por ahora” en lírica cursi de promesa redentora que catalizo en segundo la ansiedad de un pueblo engañado miles de veces, por fin una gorra alzada, una mano dura contra el desorden botarata, sí, si hay hombres para salvar la patria. Y con el aval de una carta pisoteada miramos el atajo de la revancha contra los políticos falsos y el del cambio fácil y rápido del orden cerrado, no había riesgo, nada podía ser peor que los adecos y copeyanos corruptos.
Le entendemos, habla cómo nosotros, nos entiende y capitalizo el deseo de grupo, el de una nación por ser únicos y grandiosos. Y la fila se hizo larga de oportunistas mafiosos, pidiendo el indulto ficticio en una suerte de extorsión para no destapar la olla de los guisos de Tomatico y Pimentón, los hijos del rey del chiripero. Lo hicimos entre todos, muchos lo auparon soñando lejos, otros tantos buscando la oportunidad acostumbrada del negocio fácil, algunos se opusieron con un rencor clasista y racista no muy diferente al que ahora nos horroriza, otros más pecamos de omisión y de un lado y de otro ningún esfuerzo intelectual fue aplicado, creamos nuestro Frankenstein y lo potenciamos en un golpe de estupidez, buscó asesoría en el monstruo Fidel, se hizo experto y consiguió cómo as bajo la manga una ideología trasnochada aupada de resentimientos en la más rebuscada de la necedades humanas, fue fácil conseguir el enemigo, mejor grande para darle matices de heroísmo. Ahora el hijo de todos cual adolescente pendenciero que sabe de todo, es gerente petrolero, canciller estrella, ingeniero, poeta, especialista financiero, astronauta e igual que la iglesia promete las estrellas, la redención, una vida nueva, una sociedad perfecta, con ministros y funcionarios igual que curas, invocando al dios perfecto y soñando en orgías. Así con los mejores ingredientes de la simpleza nos arenga para la construcción de un “hombre nuevo”, a semejanza de la canción “Construcción del Hombre Nuevo” de Daniel Viglietti: Por brazo, un fusil/por luz la mirada, y junto a la idea una bala asomada.//Y donde el amor/un grito escondido,/millones de oídos serán receptivo.//Su grito será/de guerra y victoria,/como un tableteo/que anuncia la gloria// Y por corazón a ese hombre daremos, el del guerrillero que todos sabemos.
Ahora con la táctica sencilla de divide y vencerás, nos divide usando el procedimiento básico de bueno contra malos y va legitimando la violencia, haciéndola institucional, haciendo leyes a su medida, rodeándose de artistas, escritores e intelectuales aislados del tiempo real, que intentan justificar la dictadura de más de 50 años de Fidel en nombre de la libertad, que logran ver belleza en un régimen cómo el de china donde la gente sufre la vieja barbarie, la de un pasado brutal, la de la dictadura comunista y la de una nueva bestialidad representada por un mercantilismo extremo que destruye las relaciones sociales, desprecia el sufrimiento de la gente y niega la libertad. Cómo dice Goette: Lo insuficiente / deviene aquí en acontecimiento. y así adquirimos nuestras Kalachnicov AK-47, el arma que más gente a matado en las guerras civiles del mundo.
Ojala la literatura pueda ayudar y no se convierta en parte del horror y no nos quede como anillo al dedo la frase de Kundera: El horror es un impacto, un momento de absoluta ceguera. El horror está desprovisto de toda huella de belleza. No vemos más que la intensa luz del acontecimiento desconocido que aguardamos. La tristeza… La tristeza, por el contrario, presupone que sabemos.

Ángel Rivero
Junio 01, 2009